Hoy he decidido romper..
Y no hablo de romper un objeto, sino un paradigma; esas cosas que son más difíciles de romper que el mismo grafeno. Hoy quiero regalarte unas líneas. Un buen día me dijo un amigo que yo no tenía riqueza para dar, y es verdad no tengo riqueza; además la riqueza enferma y no quiero regalarte enfermedades. Me dijo que en cambio tenía algo mejor y ‘eso’, son las letras. Con ellas he hecho casi de todo menos algo muy importante, platicarte.
Hoy mientras descansabas yo te observaba, y no sé por qué, vino a mí la idea de que cansarse era de hombres y lo digo por la especie, no por género. Entonces pensé que era bueno que supieras que cada vez que te sientas cansado puedes contar conmigo, que yo estaré para soportar el mundo mientras descansas; porque sé que lo has hecho por mí. Que puedes hacerlo una y mil veces, y que lo hagas sin reparar mucho en ello. Que a ese acuerdo quiero llegar hoy y firmarlo con sangre, acuerdo que tú aceptaste y firmaste hace mucho.